Santander
es siempre del color de los ojos que la ven. Es romántica
y tranquila para el que busca un paseo por sus playas, el silencio
de la Bahía o el encanto de sus jardines. Pero a la vez es
intensa y completa para unas vacaciones en familia.
Con intereses diferentes por
complacer, Santander lo da todo. Una amplia oferta
comercial y gastronómica, de ocio, deporte y cultura, pensada
para todas las edades.
Para quienes la esperan despierta, Santander
se muestra de día pero se conquista de noche.
Toda la ciudad vive en paralelo a un mas que se hace presente
incluso en el centro de la ciudad cada vez que el aire extiende
su olor a sal.
Santander no se separa de su Bahía azul y
verde y no es extraño pues está considerada
como una de las más bellas del mundo.